Mostrando entradas con la etiqueta perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta perú. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de enero de 2014

A 20 años del fallo de la Haya


Por Antonio Castañeda Cabanillas
Trujillo-Perú
Una vez más Antonio nos hace un análisis con miras al futuro

Hace 20 años fue emitido el fallo de la Corte Internacional de Justicia de la Haya que puso fin a nuestra última controversia limítrofe con Chile, y parece ayer cuando se inició el tenso diálogo diplomático entre ambos países para lograr ejecutar el fallo en su integridad. Se recuerda bien a la presidenta de entonces del país del sur, Michelle Bachelet (2014-2018), alegando en su momento que “la aplicación inmediata del fallo traería perjuicios económicos significativos para los pobladores de Arica, por lo que todo debería ser gradual”, no obstante, finalmente los 50,000 km2 que por sentencia internacional nos pertenecía, pasaron a dominio marítimo peruano a la mitad de su mandato.

Hoy los analistas internacionales y economistas de ambos países reconocen que, por encima de lo que se avizoraba cuando se conoció el fallo, ha sido justamente la resolución final de esta controversia la que sirvió de acicate para impulsar las relaciones comerciales entre Perú y Chile a niveles nunca antes vistos. Una vez que la presidenta de Chile decidió entregar todo el territorio marítimo que le correspondía por derecho a Perú, y tomarse la foto correspondiente con su homóloga peruana, se formaron diversas “Comisiones de Alto Nivel” conformadas por destacados profesionales de ambos países orientadas a desarrollar una agenda común de integración comercial y económica de largo plazo, así como poner en práctica un interesante plan para lograr una reconciliación histórica entre dichas naciones. Esto fue posible gracias al entendimiento loable de las mandatarias de entonces de Perú y Chile al comprender que después del cumplimiento del fallo de la Haya, y no habiendo ningún otra controversia que resolver, no existían excusas para impedir un desarrollo bilateral estratégico que nos beneficie.

En virtud a esto, las inversiones peruanas en Chile actualmente llegan a los 40.000 millones de dólares y las chilenas en el nuestro han sumado 50.000 millones, lo que ha sido reconocido por diversos foros y eventos internacionales como un ejemplo de cómo se debe, a partir de una decisión internacional que puso fin a una controversia limítrofe, generar una cultura de paz y fortalecer los lazos de hermandad de ambos países que creen condiciones para las inversiones cruzadas. En atención a esto, el presupuesto del Ministerio de Defensa o mejor dicho, el sistema de defensa nacional se ha convertido en uno que es esencialmente disuasivo –no ofensivo- que permite afrontar cualquier amenaza interna o externa con un presupuesto razonable y prudente, permitiendo orientar el grueso del gasto público a sectores más prioritarios como Educación y Salud, en los que, siguiendo las recomendación de la UNESCO y la Organización Panamericana de la Salud, se invierte actualmente más del 6% del Producto Bruto Interno.

Son alrededor de 50,000 mil chilenos los que diariamente cruzan la frontera de su país para llegar a Tacna y cerrar negocios o seguir el tránsito de turismo hasta el Cusco o Arequipa, los que se calcula mueven alrededor de US$100 millones al mes, siendo que actualmente más del 50% de la facturación en hoteles, restaurantes y centros médicos proviene de ciudadanos del sur. Según la Cámara de Comercio de Tacna, es gracias a todo este dinamismo que dicha ciudad ha escalado al tercer lugar, después de Lima y La Libertad, en el ranking de crecimiento económico que emite el Ministerio de la Producción y el cuarto lugar en “Calidad de Vida” según la Revista “Economía al Día”. Incluso las relaciones comerciales son notables más al norte, legando con claridad hasta Arequipa y Cusco en la que no es raro ver ahora locales comerciales de ciudadanos chilenos. Los tacneños suelen decir que los chilenos, a quienes algunos hace varias décadas le guardaban un viejo rencor, ahora son sus principales socios y les deben su pujante desarrollo, “estas son otras épocas, las guerras ya pasaron, aquí nadie habla de eso” afirma una señora en un reportaje especial de un Programa de Televisión.

Las reformas educativas que se implementaron durante el segundo mandato de Michelle Bachelet lograron posicionar a su país en la cúspide de la calidad universitaria en América –con excepción de EE.UU y Canadá- destronando a México y Brasil de los primeros lugares. Pues bien, en el marco de la integración binacional, el Perú decidió hace dos décadas atrás seguir este modelo reformado que prioriza ante todo, el acceso, la calidad y el financiamiento educativo. Es así que desde Chile se destacó hace muy poco, en el Diario “La Tercera”, la calidad educativa de la “Universidad de la Amazonía” con sede en la región Madre de Dios, que fue creada para investigar la biodiversidad y desarrollar patentes industriales, productos y negocios sobre la base del valioso ecosistema que tenemos en el Perú, gesta encabezó el entonces Ministro de Educación León Trahtemberg.

Esto es solo una reseña de los principales hechos que se produjeron a raíz del reconocimiento de la soberanía peruana sobre un territorio marítimo que estuvo en disputa durante más de 50 años con Chile. Parecería inverosímil pero la resolución de la controversia generó toda una corriente de cambios positivos para ambas sociedades quienes olvidaron viejas taras y heridas del pasado, convirtiéndose en adelante en socios comerciales y aliados estratégicos.

martes, 28 de enero de 2014

Estemos contentos


Por Juan Luis Denegri Martinelli
Lima-Perú
 


Después de 6 años de espera tenemos respuesta. La Corte más importante del planeta, la misma que arbitró las diferencias entre Serbia y Bosnia durante la guerra de los Balcanes o la que determinó responsabilidades en el caso de la embajada de USA en Teherán (vean la película Argo), ha finalmente trazado la ansiada frontera entre el Perú y Chile.

El resultado, como todos los medios y opinólogos han señalado, es salomónico. El Perú no ha ganado todo lo que pretendía y Chile no logró proteger sus milímetros de mar. No obstante, dentro de lo salomónico y diplomático, aún podemos afirmar que lo que recibimos, esos aproximados 50,000Km2 que la Corte le ha dado al Perú son definitivamente una victoria notable (siempre dentro del contexto de justicia que involucra las sentencia de una Corte cuyo principal objetivo es mantener la paz). Estos 50,000km2 que equivalen al tamaño de países como Corea del Norte o de Irlanda no son poca cosa.

En una cuestión de límites como la presentada por Perú, con el pasado histórico que grafica las tensas relaciones con Chile, no podemos limitarnos a observar un aspecto accesorio que nunca fue parte de la controversia: la pesquería. De acuerdo al derecho del mar, este es un tema netamente limítrofe. Aún si en el segmento de mar controvertido no hubiese habido ni un solo pez, el Perú hubiese presentado la demanda. Esta es la perspectiva que debemos imprimirle al análisis del caso. No todo es cuantificable en soles (o en peces) y menos cuando se trata de fronteras con un pasado como la del Perú y Chile.

Ahora sobre el fallo en concreto podemos observar un asunto que no es tan convincente y que fue determinante para establecer la frontera en el paralelo. Me refiero a los acuerdos complementarios del 54. Sobre estos la Corte primero dijo lo siguiente:

90. In the view of the Court, the operative terms and purpose of the 1954 Special Maritime Frontier Zone Agreement are indeed narrow and specific.

Dicha afirmación se encuentra en plena consonancia con lo señalado por la parte peruana al referir que dichos acuerdos no tenían por objeto establecer límites y estaban orientados a regular a las embarcaciones pesqueras en esas zonas. En ese sentido la parte peruana citó el caso concerniente a la delimitación marítima en el mar negro (Rumanía v. Ucrania), donde la Corte señaló la importancia de determinar el objeto específico de los acuerdos entre las partes antes de inferir su posible relevancia en una disputa de delimitación (Memorial del Perú, pto. 4.96, pág. 140). Sin embargo, contra lo señalado, la Corte determinó que dicho acuerdo, si bien no establecía frontera alguna, reconocía la existencia de un límite:

… On that issue the terms of the 1954 Special Maritime Frontier Zone Agreement, especially Article I read with the preambular paragraphs, are clear. They acknowledge in a binding international agreement that a maritime boundary already exists. The parties did not see any difference in this context between the expression “límite marítimo” in Article I and the expression “frontera marítima” in the Preamble, nor does the Court.

La Corte no ahonda en los detalles sobre en qué momento dicho límite fue trazado:

91. The 1954 Special Maritime Frontier Zone Agreement does not indicate when and by what means that boundary was agreed upon. The Parties’ express acknowledgment of its existence can only reflect a tacit agreement which they had reached earlier.

No se hace, entonces, mayor referencia al tipo de acuerdo y a la evidencia suficiente de la existencia y momento originario de dicho acuerdo tácito. Para la Corte bastó que haya sido mencionado en el Acuerdo Específico de 1954. Este punto por lo tanto mantiene una gran duda sobre la consistencia de la argumentación de la Corte, ya que permanece un vacío importante tanto en las evidencias de la sentencia, tanto como en la argumentación. Desde este punto de vista, no bastaba el reconocimiento del 1954, era menester establecer una conducta más amplia que determine en qué momento entre 1947 y 1954 se concretó ese acuerdo tácito, así lo manifestó el Perú en su memorial citando el caso concerniente a la soberanía sobre Pedro Branco/Pulau Batu Puteh, Middle Rocks and South Ledge (Malasia v. Singapur) (Memorial del Perú, pto. 4.141 (b), pág. 167).

"Critical for the Court's assessment of the conduct of the Parties is the central importance in international law and relations of State sovereignty over territory and of the stability and certainty of that sovereignty. Because of that, any passing of sovereignty over territory on the basis of the conduct of the Parties, as set out above, must be manifested clearly and without any doubt by that conduct and the relevant facts. That is especially so if what may be involved, in the case of one of the Parties, is in effect the abandonment of sovereignty over part of its territory."

Más aún, en el Caso Nicaragua v. Honduras, la Corte había establecido que debía existir un acuerdo legal, no sólo, según mi entendimiento, un acuerdo reconozca un acuerdo previo cuyo origen es tácito:

“The establishment of a permanent maritime boundary is a matter of grave importance and agreement is not easily to be presumed. A de facto line might in certain circumstances correspond to the existence of a provisional line or of a line for a specific, limited purpose, such as sharing a scarce resource. Even if there had been provisional line found convenient for a period of time, this is to be distinguished from an international boundary.”

Si bien pueden permanecer dudas sobre algunas reflexiones realizadas por la Corte, como la mostrada líneas arriba, lo cierto es que el Perú ha recibido parte de la justicia que reclamaba. En ese sentido, le corresponde ahora a los países determinar, de acuerdo a los cartógrafos, la exacta delimitación del trazo señalado por la Corte.

Finalmente, el Perú luego de años de suspicacia y frustración frente a la impericia chilena (manifiesta desde el fin de la guerra del pacifico) ha recibido un pedazo de la justicia que le corresponde y que en sentidos morales equivale a una reivindicación tardía, pero reivindicación al fin. Podremos, entonces, cuestionar el fallo y discutirlo en los salones universitarios, pero debemos alegrarnos que a través del derecho lográramos obtener una proporción considerable del territorio que perdimos hace más de 100 años. El derecho nos dio lo que ningún ejército, dictador o discurso patriotero puedo hacer. Estemos felices con los que nos toca y a seguir p’alante.

lunes, 27 de enero de 2014

27 de Enero del 2014


Nuevo mapa del Perú.

Pasó el 27 de enero. Muchos han seguido el fallo de la Corte de la Haya pero pocos han entendido qué se pedía, qué se iba a ganar, quién demandó, quién es el demandado y qué beneficios iba a traer todo ello.

Primero quiero empezar haciendo un llamado de atención a la clase política del país, ellos dicen ser parte de un “Partido Político”, partidos están, de eso no me cabe la menor duda.

¿A qué me refiero con esto? Estos políticos de hoy se han “Unido”, han levantado la bandera del país a su beneficio, ya que, una vez concluidas las reuniones en Palacio de Gobierno estos “líderes” se iban a sus casas a tomar el lonche. ¿Qué debían hacer? Pues, instruir a sus partidarios, educar, enseñar, explicar, hacer entender lo que estaba en disputa, al menos no tengo información en Lambayeque y en parte del norte del país sobre lo que pido, un poco de civismo de parte de los partidos políticos para con sus partidarios, seguidores, adeptos, como quieran llamarse. Parte del desconocimiento de este fallo, de este tema tan importante para la historia del país son los mismo “líderes” y sus “partidos políticos”. Como primer punto, esta queja. A mí no me engañan, querían foto, querían unirse para capitalizar en algo su participación. ¿Qué hicieron para educar? NADA.

Es más, por ahí un “líder” no supo escribir bien “El Fallo de la Halla”. No pido más.
 
¿Quién demandó? Perú a Chile. ¿Por qué? Porque no se llegó a un entendimiento político-diplomático entre ambas partes. Dos opciones: una demanda ante una corte de prestigio internacional (vía de la razón) o una guerra (vía irracional).
¿Qué pidió Perú y Chile? ¿Qué les dio la Corte de la Haya? He aquí un gráfico gracias a Americatv
  1. Se le dio la razón a Chile
  2. Se entregó una parte de mar que contenía la propuesta peruana.
  3. Y se hizo caso omiso al tercer pedido por las partes.
El triángulo externo o mar internacional se le dio al Perú, creo yo, como premio consuelo. Más claro ni el agua. Y esto por el extraordinario trabajo de los agentes peruanos y del equipo de Torre Tagle, reconozco este esfuerzo.

En cuanto a la Zona Económica Exclusiva (ZEE), Chile pierde una parte que comparte con el Perú, pero según declaraciones de las empresas pesqueras y de los diplomáticos chilenos es en su ZEE donde se concentra la más grande variedad de peces para su procesamiento, consumo interno y exportación.

Después de este 27 de enero debemos empezar a ver el futuro, a hermanarnos de verdad, a empezar a ver un norte de mutuo acuerdo social y comercial.

Podría proponer una reunión entre las presidentes de ambas naciones y los alcaldes y presidentes de los gobiernos regionales (en el caso del Perú) para empezar a trabajar en base a acuerdos de beneficio para los pobladores de ambas naciones.
La batalla ha terminado.
El gobierno tiene la tarea de EDUCAR a la población por ejemplo como se hizo con la Declaración de Brasilia. Se colocó en los cuadernos, en la parte posterior para lectura de sus portadores, podría hacerse lo mismo con esta delimitación maritima.