miércoles, 4 de diciembre de 2013

RINCÓN DE MIÉRCOLES: "Leguía, entre la apología y la demonización"



 Por: Dr. Freddy R. Centurión
Abogado, Historiador y Docente de la Escuela de Derecho de la Universidad Particular "Santo Toribio de Mogrovejo"-USAT. Lambayeque
Augusto Bernardino Leguía y Salcedo, ex presidente de la República, es uno de los personajes más interesantes y controvertidos de la historia nacional. Su actuación marcó las tres primeras décadas del Perú del siglo XX, a tal punto que autores como Julio Cotler, lo han calificado como el padre del Perú contemporáneo.


Descendiente de un funcionario del Estanco del Tabaco virreinal y de un prócer de la independencia local, Augusto B. Leguía nació en febrero de 1863 en el entonces Puerto Mayor de San José. Creció la otrora opulenta Lambayeque, cada vez más superada por el pujante crecimiento de Chiclayo. Su familia optó por enviar al joven a estudiar en Chile, y a su retorno, ante la guerra de 1879, con apenas 17 años, Leguía se enroló en la Reserva, combatiendo en la batalla de Miraflores en 1881. El valor desplegado por los defensores de la capital no pudo evitar la derrota y los chilenos ingresaron a Lima.

Terminada la pesadilla de la guerra, Leguía se consagró al trabajo, buscando lograr una mejor posición económica y social. Si bien medía algo más de metro y medio de estatura, tenía una personalidad atrayente, siendo descrito como “un dinamo empacado en una caja de reloj”. Como agente de seguros, Leguía fue labrándose un nombre ante los financistas internacionales. Con su matrimonio con doña Julia Swayne y Mariátegui, reforzó su ascenso social y entró de lleno a los negocios azucareros y algodoneros. Y a pesar de esta actividad incesante, encontraba tiempo para su legendaria afición por la hípica. De esta forma, para 1900, Augusto B. Leguía tenía una renta de más de doscientos mil soles anuales, monto que no ganaba ni el Presidente de la República ni el gerente del más importante banco de entonces.

Hasta entonces, Leguía no se involucraba en política pero su amistad con el líder civilista Manuel Candamo cambiaría las cosas. Entre 1903 y 1907, bajo los gobiernos de Candamo y de José Pardo, Leguía fue un dinámico Ministro de Hacienda: incrementó los ingresos públicos, restauró el crédito externo del Perú, y con gran confianza en el potencial económico del Perú, defendió la necesidad de obras públicas, las que asustaron a la vieja guardia civilista; ello lo fue alejando del Partido Civil.

En 1908, Leguía fue electo Presidente de la República, desempeñando el cargo hasta 1912. Su gobierno fue sumamente agitado: amenazas de guerra en las fronteras, constantes problemas con Chile, montoneras en el interior, fuerte oposición parlamentaria. En 1913 fue desterrado. Desde su exilio, Leguía se dio cuenta de la urgente necesidad de modernizar al Perú. Al retornar en 1919, fue aclamado candidato presidencial y tras dar un golpe de estado, gobernó el Perú durante once años, entre 1919 y 1930, eliminando al civilismo de la escena política sin tocar su poder económico.

Sus partidarios sostienen que el régimen de Leguía, la “Patria Nueva”, buscó modernizar al Perú, brindando al Estado debía asumir un rol intervencionista y promotor en el desarrollo nacional. Y es verdad. Basándose en gran medida en préstamos extranjeros, Leguía subrayó el crecimiento material del país, en prácticamente todos los aspectos de la vida peruana. El régimen leguiísta construyó carreteras y redes ferroviarias, instalaciones portuarias, proyectos de urbanización e irrigación, entre tantas obras públicas. Convencido que el crédito del Perú se incrementaría con la solución de las disputas fronterizas pendientes, Leguía solucionó la mayor parte de nuestros problemas limítrofes, en algunos casos de forma discutible, pero con ello, brindó al Perú la tranquilidad para consagrarse a su desarrollo, abriendo en exceso las puertas a la inversión norteamericana en el Perú.

Sus enemigos criticaron el autoritarismo del régimen, la política de reelecciones (1924 y 1929), la adulación extrema al Presidente y la corrupción de varios de sus colaboradores. Cierto, Leguía fue autoritario, pero no brutal: prefería desterrar que liquidar. “A pesar de ser un jefe de Estado de primer orden, lo rodeaba una camarilla…, que se aprovechó para hacer fortuna. Leguía cometió el grave error de prestar oídos a los halagos de esa gente, que después de 1930 mantuvo la riqueza lograda a costa de quien murió pobre y olvidado” diría Luis E. Valcárcel.
Pese a todo, Leguía gobernó once años. Pocos se le opusieron hasta el inicio de la Gran Depresión en 1929, tras la cual, su régimen no pudo mantener la lealtad de los militares, talón de Aquiles que sería fatal en agosto de 1930, en que fue derrocado por el cuartelazo de Arequipa, encabezado por el comandante Sánchez Cerro.

Apresado y encarcelado en condiciones inenarrables para su edad y su salud en la Penitenciaría de Lima, Leguía fue enjuiciado por un Tribunal de Sanción al margen de las leyes, negándosele el elemental derecho de defensa. Trasladado bajo escolta al Hospital Naval de Bellavista, el anciano sucumbió en febrero de 1932, pesando apenas algo más de 30 kilogramos. Su muerte no fue suficiente para sus enemigos. Se buscó extirparlo de la historia nacional. El silencio y el olvido, cuando no la calumnia y el error, cayó sobre su memoria.

Conocer quién fue en verdad Leguía, no es necesariamente reivindicarlo. En una reciente conferencia sobre la memoria del leguiísmo, la historiadora francesa Ombeline Dagicour afirmó que a más de ocho décadas de la muerte de Leguía, es tiempo ya de superar las memorias distintas que han quedado de él, desligándose de la mitificación y de la demonización. Y en efecto, conocer la verdad sobre Leguía es realizar un acto de justicia colocando en su justa medida y apreciación a una de las figuras más grandes de nuestra historia republicana, un hombre visionario y controvertido que marcó el Perú; que, en célebre frase de Federico More, “fue audaz como Piérola, vivaz como Castilla, desdichado como Salaverry”; que tuvo grandes méritos en aras de la modernización del país; que cometió graves errores al asumir un estilo autoritario de gobierno; que tuvo un triste e inmerecido final, encarcelado, en medio de la pobreza y con cristiana resignación, algo sin paralelo en nuestra historia.

Para concluir, creo que sería mejor recordar las palabras de don Augusto ante el Congreso en 1906: “Es menester que una vez por todas se sepa que este Perú tan hollado y vilipendiado, tan escarnecido y abatido, tan engañado y maltratado en todas partes, es una fuente de riqueza inagotable, y que si sus naturales productos no han constituido hasta ahora un emporio de riqueza ha sido por nosotros mismos, porque en el Perú, y como soy peruano tal vez como nadie, desde que hace más de 250 años que mis progenitores viven y mueren en esta tierra, puedo declarar que nadie, absolutamente nadie ha hecho más daño al Perú que nosotros mismos… porque no estamos penetrados de la necesidad y conveniencia de vivir unidos, porque no hemos tenido ocasión, tal vez, de ver las ventajas que de esta unión se derivan, porque no hemos buscado la oportunidad de explotar las riquezas del país, y porque creemos que yendo por otro orden de ideas, alejados de la explotación de sus riquezas naturales, podemos hacer por nosotros mismos, más de lo que se podría conseguir mediante ese espíritu de confraternidad. Pero ese ha sido un error capital, esa es la causa de todos nuestros daños, y debemos en lo futuro combatirla… en este país hay recursos inagotables; el día que todos contribuyamos en la obra de explotarlos, ese día el Perú no necesitará de nadie ni de nada”.
Augusto B. Leguía. Presidente Peruano Lambayecano




martes, 3 de diciembre de 2013

Muy bien en Crecimiento Económico, Pésimos en Educación.


Prueba PISA: Análisis de países del Continente Americano pertenecientes a la OCDE.

Fuente: El comercio. Elaboración: Blog Perú 285.  


Análisis del Crecimiento Económico (2012) de los países evaluados en la Prueba PISA 2012.



Fuente: CEPAL. Elaboración: Blog Perú 285.



Relación del Crecimiento Económico y Prueba PISA de los países evaluados al año 2012


Elaboración: Blog Perú 285

"Lo que ocurrió en el gobierno de Fujimori no fue genocidio, sino homicidio". Entrevista al Columnista de Perú 285 Juan Luis Denegri Martinelli. CUESTIONARIO "PERÚ 285."


Juan Luis con el brazo extendido dando muestra de sus dotes de orador

Tú eres un político partidarizado, perteneces al Partido Popular Cristiano (PPC). Mi pregunta es la siguiente: ¿Qué pasa con el PPC en los demás departamento del Perú? No tiene presencia, sólo Lima. ¿Son un partido centralista? ¿Son un partido débil?

No somos un partido centralista. Nuestro electorado nos ve como un partido con clara vocación nacional, es por eso que con Lourdes recibimos un gran respaldo que se concretizó en 3 millones de votos. Lo cierto es que nuestra presencia en las regiones del Perú es un poco irregular.
Generalmente tenemos alta votación en las capitales de región, pero eso no se ha trasladado en organizaciones partidarias activas. Lamentablemente, las regiones son posesión de caudillismos temporales y eso sigue a una larga tradición política. Fíjate que el APRA de siempre han sido los caudillos en Trujillo y la Democracia Cristiana nació como una organización con un arequipeñismo muy marcado, en cada partido podemos detectar su base regional histórica. Eso nos dice que somos un país que mantiene una perspectiva local.
Si los partidos queremos tener organizaciones nacionales más fuertes debemos romper los caudillismos.

Tienes una Tesis cuyo título es “Responsabilidad de los estados por el delito de genocidio”. ¿Qué es el Genocidio? ¿El gobierno del Ing. Alberto Fujimori Fujimori fue un gobierno genocida?

El genocidio es un delito de complicada configuración. Este no depende sólo del elemento objetivo, sino que requiere sine qua non de un elemento subjetivo denominado dolo especial, que se refiere al mens rea. No basta con cometer el delito, digamos, un homicidio. Es necesario, adicionalmente, tener la intención de eliminar al grupo humano (nacionalidad, raza, religión o etnia) en su totalidad o en parte.
Lo que ocurrió en el gobierno de Fujimori no fue genocidio, sino homicidio. Para hablar de genocidio tienes que decirme primero que raza, religión, nacionalidad o etnia fue afectada y luego tienes que probar que existía la intención de destruirla. Si las muertes son por razones políticas, no existe genocidio.

¿Cómo capitalizar los pasivos de Lourdes Flores Nano?

Lourdes definitivamente ha mostrado tener la capacidad de generar identidad con el electorado. Me parece que existieron errores en las campañas pasadas que lamentablemente jugaron en su contra y estos fueron el producto de mucha improvisación de algún asesor extranjero. Sin embargo, en política no hay imposibles, todo pasivo puede transformarse en activo, si sabemos cómo diseñar el mensaje bien.
Lo que tenemos que entender es que la comunicación en política es central, las formas son el fondo y pueden darle una ventaja en el debate de ideas. Por otro lado, Lourdes tiene la capacidad de congregar a los mejores técnicos y en cada campaña ha presentado con detalle y honestidad sus programas de gobierno. Definitivamente, Lourdes Flores es la presidenta que el Perú del XXI requiere.
Si me preguntas qué tipo de presidenta sería, yo te diría que sería la Gran Reformista del siglo XXI, para tener un Estado eficiente que pueda lograr justicia social, inclusión e igualdad.

El hijo del Líder Histórico del PPC, Luis Bedoya Reyes, recibió dinero de Vladimiro Montesinos. Los padres educan a los hijos, los padres escogen los hijos que quieren tener. ¿Crees que el líder histórico tiene responsabilidad en los actos de su hijo? Digamos, no lo educó en valores… Me meto en este tema por ser Bedoya Reyes el líder fundador del PPC.

Los padres educan a los hijos, forman a los hijos y en ese proceso les inculcan valores. El caso de Luis Bedoya De Vivanco, no fue distinto. El Papa Juan Pablo II decía que las sociedades se forjan en el seno de la familia y así ocurre (para bien o para mal). Sin embargo, siempre existe un margen grande de libertad, uno puede darle todo a los hijos, pero son ellos quienes finalmente tomarán sus propios caminos. Y teniendo en cuenta esto, en las familias debemos enseñar a que no importa la decisión que uno tome, uno siempre debe hacerse responsable.
Entonces, si la embarras, tienes que asumirlo y cumplir con la sanción que te toca. Así me parece que ocurrió con el hijo de Bedoya Reyes.

No creo en los Movimientos Políticos, en las fachadas políticas, en los partidos intermitentes, en fin. ¿Crees que el Perú debe ser gobernado por un partido como lo es el APRA (aunque nos decepcionó en 2 oportunidades), el PPC o el Partido Socialista del Gran Javier Diez Canseco?

Has descrito a las grandes corrientes de pensamiento que han influenciado la política del Perú en los últimos años, te faltó el liberalismo que podría estar reflejado en el PPKausismo. Yo creo que los partidos son escuelas políticas, no sólo de ideas, sino de técnica. Debemos desaparecer la noción que existen técnicos por un lado y políticos por el otro. En los países desarrollados los políticos profesionales son gente técnica, gente capaz de forjar alianzas parlamentarias y de responder a la opción con olfato.
La tecnocracia apolítica no está mal y debe tener su lugar en el aparato del Estado, pero los políticos profesionales deben estar a la cabeza del gobierno. Así que, sí, los partidos deben gobernar. Son garantía de democracia.

¿Los partidos y movimientos políticos hoy en día en el Perú son una ventana de inversiones? Me explico: En cada elección el empresario político invierte para tener rentabilidad cuando el partido o movimiento gana. ¿Qué hacer para eliminar esta figura?

Aquí la clave es el financiamiento público de los partidos políticos. Hoy los partidos dependen de las propinas de sus militantes y de uno que otro mecenas. Esto funge como un límite o barrera que constriñe la autonomía partidaria frente a los intereses económicos y los grupos de poder. Para decirlo más claramente, hoy no existe en los partidos un juego puramente democrático, sino que hay mucho peso en las personas que tienen recursos.
Por otro lado, fuera de las campañas, los partidos lloran miserias y luego la sociedad demanda partidos fuertes que se puedan enfrentar en las regiones a las fuerzas antidemocráticas. Para eso es el financiamiento público de los partidos, para generar autonomía y robustecer el sistema de partidos. Demás está decir que el financiamiento depende del número de votos obtenidos.

Los amigos lectores querrán saber cómo es la política universitaria dentro de la PUCP. ¿A qué agrupación perteneciste?

Cuando entré a la PUCP no había mucha política universitaria institucional. Se formaban algunos grupos y morían después de unos años. En ese contexto, con 3 amigos fundamos Unión Estudiantil – UNES. Nuestro objetivo era formar una agrupación seria con un fuerte compromiso democrático (interno y externo) y que se inspire en valores humanistas.
UNES tiene a la fecha 7 años de vida política sin pausa, con la experiencia de haber participado en 2 mesas directivas de la FEPUC y una presencia casi interrumpida en el Consejo Universitario. Hemos visto nacer y concretarse muchos proyectos en favor de los estudiantes.
Luego de nuestra aparición en la vida política universitaria se formaron grupos de izquierda de distinta índole y color. También se fundó una agrupación que combinaba los dirigentes de toda la vida con algunos jóvenes idealistas llamada Coherencia. Creo que UNES marcó un cambio en la forma de hacer política en la PUCP. Con nosotros llegó la institucionalidad política.

¿Cuándo te vemos en alguna lista PPCista en Lima?

Esa pregunta ni se pregunta. No tengo planeado postular a nada. Por ahora me interesa que se consolide una fuerza socialcristiana importante en el país. Estoy abocado a mi labor partidaria como Secretario de Doctrina en mi distrito y apoyo todos los proyectos que busquen generar debate. Creo que como partido debemos regresar a nuestras raíces progresistas del humanismo cristiano.

¿Cuál es tu opinión como PPCista en cuanto a temas como la Unión Civil Homosexual, el aborto, la iglesia per sé?

Comenzaré por lo último. Nosotros creemos firmemente en la separación del Estado y la Iglesia. Como partido democrático hemos desarrollado una visión inspirada en los valores cristianos, pero no sometida a las confesiones cristianas. En la política no pueden haber dogmas, sólo principios.
En cuanto a la Unión Civil de Homosexuales, creo que se debería extender algún tipo de protección a las personas del mismo sexo que deciden hacer vida en común, me parece que eso va en relación al cristianismo como fuerza integradora. Nuestra sociedad no puede y no debe escoger a quien protege, debe con mayor ahínco formular las políticas públicas necesarias que permitan el pleno desarrollo de todos sus miembros con absoluta dignidad. Por otro lado, el Estado debe seguir protegiendo y fortaleciéndolas.
En cuanto al aborto, estoy en contra. Considero que siempre debe primar la vida y eso es lo que debemos enseñar. No obstante, hay circunstancias que nos obligan a revisar con mayor detenimiento los derechos en juego. En los casos en los que la vida de la madre peligra, se debe preservar su vida. Sobre este punto nos debe quedar algo claro, la mujer debe tener un rol primordial en este debate, recordemos que hasta el mismo Dios le preguntó a la Virgen.

Por último estimado Juan Luis ¿Cuál crees que deba ser la receta para ampliar el PPC, para que exista en los demás departamentos, para que en verdad sean un Partido Político?

No hay recetas, mi estimado Bugui. El PPC sebe posicionarse en el imaginario colectivo como un partido de centro progresista que lucha por los derechos de la gente, pero no sólo luchamos, sino que sabemos gobernar. Sólo así podremos inspirar a más peruanos en distintas latitudes. Mientras tanto, debemos contentarnos con las alianzas locales y regionales.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Sueño Navideño

La Familia no sólo es nuestra sangre, también es el prójimo.

Hemos empezado el mes más dinámico en el Perú y en el mundo, diciembre. Un mes que comercialmente empieza desde setiembre, en los medio peruanos, y en la vida de cada persona empieza una semana antes de dar inicio a las festividades por la navidad.
¿Qué es la navidad? ¿Qué concepto se tiene de esta fiesta espiritual? En Mateo 1:21 dice: “María tendrá un hijo, y le pondrá por nombre Jesús. Se llamará así porque salvará a su pueblo de sus pecados”. La navidad es celebrar la llegada de Jesús, de Dios hecho carne. ¿Cómo lo recibimos? ¿Cómo nos preparamos?
Estar preparados es tratar en todo momento de cumplir los mandamientos de la Ley de Dios, son 10, además decir y actuar, el buen cristiano predica con sus acciones. Y tiene en sí una gama de valores. ¿Difícil? Posible.
A lo que voy. La preparación de la Navidad en los medios de comunicación es el consumismo y en los demás, las famosas Chocolatadas. ¿Qué es una chocolatada? Llevar una horas de “alegría” a cientos y/o miles de niños. Bien. Es un acto filántropo pero nada más. ¿Quién no ha sido participe de una chocolatada y organizador de ello?
Les confieso que junto con los integrantes de Docta Perú organizamos una chocolatada pero vimos más allá de la piel, de la epidermis. ¿Qué quiero decir?
Sólo llevamos pan, leche y regalos. ¿Y DIOS? ¿Y el verdadero significado?
Tengo una idea que la quiero compartir para su mejora, ya que, toda idea es modificable en el tiempo, esa es mi filosofía.
Idea: Indagamos un lugar en nuestros departamentos, por ejemplo: un distrito que tenga anexos con elevada tasa de pobreza, desnutrición infantil y nula presencia de la iglesia católica. Me refiero a la iglesia católica porque es la religión que practico. Sondeamos el mercado y lo encontramos, bien, entonces, nos juntamos con un grupo humano comprometido con la sociedad y buscamos aliados. ¿Para qué? Para que en diciembre del 2014, por ejemplo, llevemos una chocolatada distinta al resto, distinto a lo normal, que es superficial.
Me explico. ¿Para qué un grupo humano y aliados? Para empezar a PREPARAR a dicha población focalizada no sólo para un show artístico, sino para el encuentro con Dios. Para entender y que sepamos hacer llegar el mensaje de Dios para con la población. Estamos atacando dos puntos: La enseñanza de la palabra y la felicidad que viene por añadidura. La chocolatada navideña.
360 días de preparación, 4 domingos por mes y el último mes, diciembre, se empieza con los preparativos de la fiesta navideña. Pero ahí no queda mi idea, sigue.
Lo clásico de las chocolatadas: De manera común se da la quincena de diciembre, en las mañanas o en las tardes, comen, bailan y se van. Se van los organizadores y organizados. ¿Y qué se supone que hacen las personas en estado vulnerable los 24 de diciembre en la noche? Ellos pasan ese día como cualquier otro, se van a dormir, mientras los organizadores están en FAMILIA comiendo su pavo y su panetón. ¿No estoy de acuerdo con esta figura?
Dentro de mi idea tengo otra. ¿Qué les parece si organizamos una chocolatada navideña todo el año con preparación espiritual, como lo menciono, pero además que la fiesta se realice el mismo 24 a la medianoche, con los organizadores y sus familias junto con los organizados?
Las Familias unidas y entendiendo el verdadero significado de esta fiesta, de la Navidad, de la llegada del hijo de DIOS. Juntos como hermanos. ¿Qué bonito sería no?
Para terminar la idea: Una preparación de todo un año y que la fiesta navideña se celebra el día 24 de diciembre en el anexo focalizado con la familia de ambos, de los organizadores y de los organizados para que se entienda y comprenda el verdadero significado de la Navidad. Sentados en la misma mesa y en el mismo distrito con tantas necesidades para comprender lo que siente el prójimo.

¡MANOS A LA OBRA!


domingo, 1 de diciembre de 2013

¿La Gran Reformación?

Por Juan Luis Denegri Martinelli

«Non ho alcuna fiducia nelle dittature e soprattutto nelle dittature civili. Io non mi sono mai sentito debole, se non quando le Camere erano chiuse. D'altra parte non potrei tradire la mia origine, rinnegare i principi di tutta la mia vita: sono figlio della libertà. È ad essa che debbo tutto quel che sono. (...) Io scelgo la via parlamentare, è la più lunga ma è la via più sicura» - Camillo Benso, conde de Cavour

El partido de gobierno con la ayuda de varios sectores de la oposición aprobaron en la Comisión de Constitución un dictamen que incorpora al Senado al poder legislativo. Sin embargo, días después nuestro galante presidente del Congreso señaló algunas objeciones al citado proyecto, más aun, hizo hincapié que no se vería en la presente legislatura. Queda claro entonces el juego oportunista de los políticos de siempre. Si bien comprenden que existen reformas necesarias relacionadas a las estructuras formales del poder político, no están dispuestas a asumir los costos. Diría los costos de la democracia, pero lo que realmente vemos son los costos de la encuestocracia. Los políticos hoy están sometidos a la volatilidad de la opinión pública.
Las cifras lo dicen todo, nadie quiere más “otorongos”. Todos cuestionan el excesivo gasto que significaría implementar una cámara. No obstante, debemos entender que la democracia lleva costos, algunas veces elevados y que nuestro país no puede escaparlos. Si seguimos rehuyendo la carga que como ciudadanos debemos asumir y continuamos malbarateando nuestra democracia, tendremos que pagarlo caro en el futuro (si no lo estamos pagando ahora).
Entonces, son dos caras de una moneda, el compromiso de los ciudadanos y la acción política de los representantes. Las dudas en el camino y las marchas y contra marchas conspiran contra una república inacabada que adorna el nombre del Perú. Necesitamos exigir una reforma política y electoral profunda, porque estamos hablando de nuestra representación y nuestro espacio en este y todos los gobiernos.
La agenda ya está marcada. El Senado es vital para incrementar el control en la producción legislativa, la famosa votación en 2 legislaturas es un engaña-muchachos que nuestros felinos congresistas han sabido hábilmente evadir. La erradicación del voto preferencial puede ayudarnos a darle más poder al partido político, pero esta debe ser acompañada de las circunscripciones uninominales para mejorar los controles ciudadanos. El financiamiento a los partidos también es un ítem pendiente que no puede esperar, si queremos la ansiada democracia de partidos.
La lista es clara, sólo tenemos que asumirla y andar pa´lante.